El tubo de pasta de dientes, ¿amigo o enemigo? Por un lado ayuda a que nuestra “piñata” esté sana y sin caries; por otro, un enemigo que nos somete a constantes humillaciones cuando tratamos de aprovechar hasta la última gota: usamos los dientes, enrollamos el tubo en el cepillo, lo pisoteamos…Hasta en que el día de hoy hemos conocido (o al menos lo ha hecho el que suscribe) la existencia de esta herramienta: un aprovechador de pasta de dientes. Sólo hay que meter el tubo, darle al tornillo… y ya está. Hasta la última gota del preciado y viscoso elemento para siempre por poco más de 6 Euros en versión de plástico y 12 en versión metálica.
Una gran ayuda. Ahora bien yo propongo utilizarlo para algo todavía más práctico: exprimir los tubos de leche condensada. Eso sí que sería un buen uso.








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