Durante un tiempo creyeron que el tigre del sur de China no se había extinguido. Zhou Zhenglong, un campesino chino de 53 años, logró hacer hacer una foto a uno de estos animales. La repercusión de la instantánea fue inmediata ya que tanto el gobierno como las organizaciones ecologistas consideran como extinta a esta especie, a la que se considera la madre de todos los tigres, según informa El Correo.Las autoridades analizaron la fotografía, que Zhou afirmaba haber tomado con gran riesgo para su vida, y concluyeron que no tenía retoque digital y era auténtica. El agricultor ganó un premio de 1.900 euros y se embolsó 90 euros más por llevar a los expertos al lugar donde tomó la imagen.
Ahí empezaron los problemas de este 'intrépido' fotógrafo. Los expertos forestales midieron el tronco de los árboles que aparecían en la instantánea y llegaron a una extraña conclusión: a escala el cuerpo del tigre debía tener 27 centímetros. En noviembre, un ciudadano descubrió que el tigre de la famosa foto y de una felicitación eran idénticos. La Policía investigó el asunto y Zhou confesó.
Un tigre de poster
El agricultor había recortado el tigre que aparecía en el poster de un amigo suyo. Después escondió el trozo de papel en una ladera y le hizo una fotografía movida para darle mayor realismo. Incluso llegó a usar un molde para imprimir las huellas del felino por la zona.El pasado domingo se hizo público el resultado de la investigación. Trece funcionarios gubernamentales han recibido una amonestación por el caso y Zhou Zhenglong ha sido arrestado por fraude.
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