martes, 30 de septiembre de 2008

Se va a circuncidar y termina sin pene

Ocurrió en Kentucky, cuando Philip Seaton ingresó en el hospital para que le practicasen una circuncisión común. Pero de común tuvo poco, ya que Seaton no se podía ni imaginar cómo iba a acabar todo.

Nada más despertar de la anestesia tuvo que observar horrorizado con sus propios como su pene ya no estaba allí, había sido amputado.

Seaton ha presentado una demanda contra el cirujano y el anestesista que participaron en la operación alegando angustia mental, dolor y pérdida de capacidad para disfrutar de la vida.

La versión de los médicos es que decidieron amputarle el miembro cuando encontraron en él un tumor maligno. Así, el abogado asegura que en ningún momento se le informó de esto ni se autorizó a que realizara la amputación.

"A veces se dan situaciones de emergencia y hay que actuar así, pero en este caso podrían haberlo despertado, haberle hablado de sus opciones y que él decidiera".

No hay comentarios: