lunes, 8 de septiembre de 2008

¡Átala que no se la lleven!

El caso extraño y espeluznante del hombre que ató con un candado a una bicicleta estática para que no se la llevasen. La normalidad de aparcar una bici estática en la calle, y de atarla por si alguien se sube en ella y echa a correr...

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