Marta me envía esta nota escaneada que encontraron en el ascensor de una amiga avisando a un vecino un poco guarrete:

Después de diversos estudios, el neumólogo austriaco Friedrich Bischinger ha podido confirmar que el niño que se come los mocos o se mete el dedo en la nariz tendrá una vida más sana y longeva. ¿Y por qué? Te preguntarás leyendo esto con tu dedo metido dentro buscando carnaza... La explicación no científica que podemos darte es que el dedo es capaz de llegar más hondo que el pañuelo, lo cual podemos permitir tener las fosas nasales más limpias. La explicación científica dice que meterse el dedo en la nariz es un acto muy natural del ser humana que refuerza el sistema inmunológico. La nariz funciona como un filtro donde se concentran las bacterias que, con el aire, intentan entrar en nuestros pulmones. Este neumólogo afirma: 