Mostrando entradas con la etiqueta uruguay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta uruguay. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2008

Uruguay degusta "el asado más grande del mundo" en busca de récord

14 de Abril, 7:30 am

MONTEVIDEO (AFP) - La Asociación Rural del Uruguay, en el norte de Montevideo, es una romería: 1.252 asadores con sus delantales y gorros de cocinero se organizan para ubicarse en los 1,5 kilómetros de parrillas con las que Uruguay buscaba el domingo el récord Guinness por el "asado más grande del mundo".

Tras juntar los objetos necesarios para su tarea, los asadores, que cocinarán al carbón 12.000 kilos de carne (donados por la industria frigorífica) se ubican en las parrillas dispuestas en forma de rueda de bicicleta, mientras el estadounidense Danny Girton Jr. observa todo desde la altura para registrar y certificar el récord Guinness.

De esta forma Uruguay busca superar el récord obtenido por México en 2006, cuando asó 8.000 kilos de carne en 1,29 kilómetros de parrillas.

Con "el asado más grande del mundo", Uruguay pretende promocionar su carne y mostrar el desarrollo del país en materia de trazabilidad, informó el Instituto Nacional de Carnes (Inac), organizador del evento, a AFP.

Las 15.000 personas que compraron entradas y que entraban ordenadamente al edificio de la Asociación Rural se suman a 4.100 escolares de todo el país, 500 invitados especiales nacionales y extranjeros, a las 300 personas de la organización y a 800 voluntarios.

Personal de Bomberos fue el encargado de encender con una antorcha las 6 toneladas de carbón, al que se recurrió en lugar de leña debido a razones de seguridad.

El asado es una de las máximas expresiones de la cultura culinaria uruguaya, aunque para la ocasión no se contaba con el tradicional 'asado de tira' (el costillar cortado en forma transversal), sino con 'vacío', la pulpa ubicada en la región lateral del cuarto trasero de la res, debajo de las costillas.

Entre los asadores, todos voluntarios y provenientes de todo el país, hay mujeres y hombres de todas las edades, incluido Julio Sosa, un uruguayo que vive hace nueve años en Barcelona y que desde hace tres tiene dos parrilladas en esa ciudad catalana.

"Vine a poner mi granito de arena", dice a AFP.

Los asadores, que trabajaban en parejas, están encantados con el desafío y esperan "cumplir con las expectativas" de los degustadores, según Raúl Pérez, que asaba junto con su esposa, Melisa Arias.

Fuera del edificio, unos 20 manifestantes de Anima Naturalis -organización dedicada a proteger los derechos de los animales y cuyos miembros son vegetarianos, veganos (que además no comen huevos ni leche) y crudívoros (que comen todo crudo)- vestían de negro y portaban carteles que decían "Yo no festejo este récord".

"Protestamos contra la frivolidad de este acto", dijo a AFP Aliusha Díaz, miembro de la organización que tiene 20.000 activistas en Iberoamérica.

"Esto es solo una forma de expresión", explicó Díaz, indicando que no tenían intenciones de entrar al edificio ni de lanzar gritos ni cánticos, "sino sólo que la gente sepa nuestra posición", porque "no saben a los riesgos que lleva consumir carne".

La gente, sin embargo, no les prestaba atención, deseosa de entrar y degustar el vacío.

jueves, 3 de abril de 2008

Perseverancia y obsesión para reunir la mayor colección de lápices

miércoles 2 de abril, 2:59 PM

COLONIA, Uruguay (AFP) - Emilio Arenas tiene 62 años y hace 51 que comenzó a coleccionar lápices, llegando a reunir 10.200 ejemplares que ahora exhibe en un museo con esa y otras colecciones en una granja turística en Colonia, unos 170 kms al oeste de Montevideo.

El Museo Arenas de las Colecciones muestra actualmente los 10.200 lápices distintos. Emilio cuenta con el récord Guiness de 2002 y de 2005, y se apresta a presentarse nuevamente. También va a buscar el récord de su colección de 4.000 ceniceros.

Tras el primer récord de 2002, "recibí una llamada de Faber-Castel para visitar su fábrica en Alemania", cuenta Emilio con orgullo a la AFP. Fue recibido por el conde Anton Wolgans von Faber-Castel, quien le hizo un montón de obsequios y lo atendió a cuerpo de rey.

"Fue extraordinario. Me hizo sacar una foto publicitaria y me dijo: 'esta foto va a recorrer el mundo y usted va a recibir muchos lápices'. Y así fue", relata Emilio, que alterna su pasión de coleccionista con la elaboración de mermeladas, conservas y quesos en la granja familiar.

"Nunca pensé que fuera así. En 2002 tenía 5.500 lápices y desde esa fecha casi dupliqué la colección", agrega Emilio, que dice que en total hay 25 coleccionistas de lápices en el mundo.

"Me llegan de todo el mundo, de Alaska, de los lugares más insólitos. Tuve que ir a las embajadas para que me tradujeran las cartas y notas que llegaban de Grecia o Corea", indica.

En su colección, que ha reunido con "paciencia, perseverancia y obsesión", Emilio tiene desde un lápiz de 17 mm -"hay solo 10 en el mundo: 9 los tiene Faber y uno lo tengo yo"- hasta uno de 1,10 metros de largo, procedente de la ciudad brasileña de Itú, que queda a unos 120 km de Sao Paulo.

"Hace unos días, una señora de Illinois (Estados Unidos) me envió 36 lápices dedicados a los presidentes estadounidenses, de Washington a Kennedy", que "salieron en 1960 como homenaje a los presidentes", dice y exhibe una prolija caja de madera con vitrina para mostrarlos.

Su colección también incluye 1.600 lápices de propagandas comerciales brasileñas, varios con inscripciones de jeroglíficos egipcios y ya tiene en su poder los que salieron alusivos a Pekín 2008.

Pero la colección, que inició con 11 años, cuando "estando en la escuela, le voy a sacar punta al lápiz, y me doy cuenta de que no va a haber otro lápiz como ése. Le pido prestado uno a la maestra y le digo que voy a empezar una colección, y ella me dio dos: uno para la colección, y otro para escribir", cuenta con orgullo y señala aquel primer lápiz que despertó su pasión.