viernes, 11 de abril de 2008

¿Para chuparse los dedos?

Un ejemplo desagradable de como una foto de lo más inocente del mundo se puede convertir en algo que será difícil que te quites la cabeza. Hay que tener mala suerte para que te salga una foto así para el recuerdo. ¿La tendrán guardada los padres en el álbum para chantajear y traumatizar a su hijo en un futuro?

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